9.12.09


Cuando la vio bajando del autobús los años parecieron desaparecer. Su rostro estaba 
envejecido, solo un poco arrugado, pero sus ojos aun estaban tan claros. Él tomó su 
café y salió de prisa antes de que ella se fuera; luego se acercó a ella como un niño 
pequeño muy asustado por lo que tenía que decir: "Hola Louise, ¿Me recuerdas? 
ahora, ¿nos despedimos o nos quedamos un rato?... como si aún fuéramos amantes"
 Ella se tomó un momento para reconocer al hombre que había conocido tan bien 
anteriormente; y cuando él empezó a disculparse perdió toda amargura guardada. 
Ella amablemente puso su dedo en sus labios para hacerle saber que entendía, y con
 su maleta en el suelo lo abrazó (como un amante lo haría) Él dijo: "Louise, luces muy
 bien es que ya lo ves tú me haces sentir como si aún fuéramos amantes".  
No siempre es verdad, que el tiempo cura todas las heridas,
hay heridas que no quieres curar. Los recuerdos de algo realmente bueno algo
realmente real, que nunca volviste a encontrar. Y aunque conversaron  poco tiempo antes de que ella 
dijera que tenía que irse, él vio el encuentro como una pequeña señal que le dijo todo lo que debía saber. Y entonces Louise
 saludó desde el  autobús y mientras se iba le sonrió (como si aún fueran amantes). 

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